Dulces Sueños ...*

sábado, 25 de abril de 2009


Nada limpio a que jugar, ni objetivos que cumplir; tus ilusiones morirán...días grises hasta el fin y en tus ojos una luz se apaga.
Ojos tristes al mirar. Ningún sitio a dónde ir, ninguno al que regresar.
Nada que te haga reir, nada que te haga llorar.
El amor de las viejas novelas murmura un deseo a las estrellas.
Coge mi mano y duerme junto a mí; si no te importa, me quedaré aquí hasta el fin.
Sin mirarnos, sin hablar, veremos el sol salir; dulces drogas nos dirán que hay un mar cerca de aquí.
Y en tus ojos otra vez la vida tiembla en una vela consumida. En el silencio te oigo palpitar; siempre hay un alba en la que despertar.
Coge mi mano y duerme junto a mí; si no te importa, me quedaré aquí.
Dulces sueños.
Escondidos de la noche y de la oscuridad...

Uhm...ser valiente no consiste en no tener miedo, sino en sentirlo y aún así, continuar adelante ...*

Nuestros monstruos...

miércoles, 22 de abril de 2009


Cuando eres pequeña, la noche da miedo porque se esconden monstruos bajo la cama.


Cuando te haces mayor, los monstruos son diferentes: falta de confianza, soledad,


arrepentimiento..


Y aunque seas mayor y más sabio, te sigue dando miedo la noche..


Dormir; es lo mas fácil de hacer. Sólo.. consiste en cerrar los ojos.

Pero para muchos de nosotros, dormir parece estar fuera de nuestro alcance.

Queremos hacerlo, pero no sabemos como conseguirlo.


Aunque una vez que nos enfrentamos a nuestros propios monstruos, nos enfrentamos a nuestros miedos y somos capaces de asumir que para todo existe una solución..


Al final la noche no da tanto miedo porque nos damos cuenta de que no estamos completamente solos en la oscuridad...*

.....*

martes, 21 de abril de 2009

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...

En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente.

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y, desnudas las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada como siempre está, urgida –sin saber por qué- se bañó rápidamente y más rápidamente aún salió del agua.
Pero la furia que no distingue claramente la realidad, desnuda y apurada, se puso al salir, la primera ropa que encontró. Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza... Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma y muy serena; dispuesta, como siempre, a quedarse en el lugar donde está; la tristeza terminó su baño y sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba... Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta, es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque,(la ropa de la furia).

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza...